07 diciembre 2004

Mis muelas y yo

Mi dentista se ha ido de puente. Debe ser muy desagradable andar hurgando en bocas ajenas, pero seguro que le reporta pingües beneficios, tantos como para permitirse el lujo de pillarse todos los días libres que pueda.



Me alegro por él, pero este hecho trastoca un pelín mi calidad de vida. En cualquier caso, casi que voy a esperar al jueves. Cualquiera se va a las urgencias de la Seguridad Social a que le toquen las muelas. No soy tan masoquista. Es lo que tiene este ingrato pero necesario oficio ... "¡Dios bendiga tu buena mano!… ¡Maldito sacamuelas,… me destrozaste la quijada,…y vi las estrellas!".